Baluarte de la Reina.
Su situación estratégica hizo que sufriera intensos ataques en los diversos sitios que padeció la Ciudad. Construido en el siglo XVI fue rehabilitado, en parte, bajo la dirección de M. Manzano Monís, arquitecto. En el paseo denominado Murrua, podemos observar el grosor de las murallas.

Muralla Medieval.
Se trata de un resto visible de la muralla que en la Edad Media rodeaba la Ciudad, constuida en mampostería de caliza. La muralla medieval está presente en todo el perímetro, pero escondida en las actuales edificaciones.

Frantzes Putzua.
Se trata de un pozo, denominado “del francés”, cuya construcción se remonta al siglo XVI. La Ciudad amurallada, y con frecuencia sitiada, tenía gran número de pozos, públicos y privados. Su profundidad es de 15 metros y siempre contiene agua, aún en las épocas de mayor estiaje.

Calle Ubilla.
En esta calle destaca el edificio, en ruinas, que corresponde a la familia de Antonio de Ubilla, primer Marqués de Rivas, natural de Hondarribia. Obsérvese también la casa nº 4 con escudo correspondiente a la familia Arsu.

Calle del Sol.
Conserva su traza primitiva, con los solares estrechos y profundos, separados por muros contrafuegos.

Calle Pampinot.
Calle con interesantes casas, plantas bajas de piedra sillas con los huecos adintelados. Los pisos superiores avanzan sobre los muros. Destaca la Casa Rameri, nº 16, sede de la Asociación de Amigos de la Historia de Hondarribia y futuro museo de la Ciudad.

Calle de las Tiendas.
Una de las más típicas de la Ciudad. Su nombre nos evoca épocas gremiales. Existen, además, otras dos calles denominadas Carnicería y Platería.

Calle del Obispo.
Es una de las calles más antiguas. Al fondo, la Casa Palencia, llamada también Echevestenea, de origen medieval. En ella nació Don Cristóbal Rojas y Sandoval en 1502. Siguió la carrera eclesiástica llegando a ser arzobispo de Sevilla. Fue capellán de Carlos V y protectos de Santa Teresa. Está sepultado en la Colegiata de Lerma (Burgos). La Ciudad de Hondarribia le erigió una estatua frente a su casa natal en la plaza que lleva su nombre.

Baluarte de San Felipe.
Fue el último en construirse (siglo XVII). En su interior se edificó en el siglo XIX un Casino de Juego, que actualmente es Hogar de los Mayores, conocido como Kasino Zaharra.